Vestibulación

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La importancia de la vestibulación

El sistema vestibular es el encargado de regular nuestro equilibrio, la coordinación de nuestros movimientos y nuestro sistema de referencia en el espacio, la distancia que hay hasta otros objetos, la inclinación del plano y hasta nuestra propia postura. Sin un desarrollo adecuado durante la infancia, los niños tienen problemas para conservar el equilibrio y, por ende, relacionarse con el entorno.

El sistema vestibular es un sistema sensorial que se desarrolla en el útero materno y, en condiciones normales, se desarrolla durante los primeros meses conforme se agudiza el sentido de la vista y la percepción espacial. Sin este sistema, el niño no puede mantenerse en pie, realizar movimientos como andar o correr e, incluso, le resulta incómodo desplazarse de manera natural debido a la pérdida de puntos de referencia. Se pierde seguridad y estabilidad, por lo que el niño deja de intentar andar de manera autónoma. Entre los muchos síntomas que produce una deficiencia en el sistema vestibular, los más importantes son torpeza, coordinación de movimientos difíciles, mala evolución de las distancias, nauseas…

Para estimular el sistema vestibular de un niño desde el primer momento, se deben realizar acciones tan sencillas como la rotación o el balanceo. Si el problema persiste, los terapeutas recomiendan usar herramientas para su estimulación como balancines, patines, hamacas, etc. Estas herramientas pueden ser muy útiles para mejorar la coordinación del niño, hacer que pierda el miedo y mejorar su sistema de referencia a base de la repetición. Para estimular el sistema vestibular, el niño puede realizar saltos, rebotes, actividades de balanceo en diversas posiciones, deslizamiento por toboganes y columpios, puesto que los movimientos rotativos y repetitivos mejoran mucho la capacidad espacial y el equilibrio.

Algunos juguetes para estimular el sistema vestibular de tu hijo

Las estructuras como columpios y rulos de balanceo ayudan a tu hijo a ganar confianza a través de movimientos repetitivos en un entorno seguro en el que el niño no tiene que hacer ningún esfuerzo. Esta herramienta es muy útil sobre todo para niños que aún no han empezado a caminar pero ya presentan problemas de equilibrio y estabilidad sentados. Esta herramienta puede usarse desde los primeros meses del niño.

Un disco de equilibrio permite sentar al niño en el centro de la estructura con forma de peonza y realizar movimientos rotatorios constantes que ayuden al niño a situarse en el espacio de manera constante, así como a mantener el equilibrio. Igualmente, pueden realizarse movimientos de balanceo hacia delante y hacia atrás con o sin ayuda de sus padres.

Con las pelotas de terapia el niño puede sentarse, rebotar para controlar sus movimientos conscientes en el espacio, mejorar su equilibrio en una situación precaria, además de poder colocar al niño de lado o bocabajo para practicar diferentes posturas de equilibrio más allá del sistema de referencia de la vista. Con un balón el niño deberá buscar por sí mismo el equilibrio, de manera que se aconseja que este tipo de ejercicios se reserven para cuando el niño tenga cierta autonomía.

El sistema vestibular es fundamental para el desarrollo de la autonomía del niño, por lo que cuanto antes se detecten problemas y se traten de manera adecuada, menos problemas se asociarán a ello. Los juguetes y herramientas especialmente pensados para estimular el sistema vestibular de una manera cómoda, sencilla y progresiva son fundamentales para obtener resultados en la terapia y realizar ejercicios en casa con los que asentar los progresos con práctica en casa. Visita nuestros productos para ver cómo podemos ayudar al desarrollo de tu hijo.